Dibujaba unos pollitos el otro día. Con pollitos quiero decir: una especie de mini amibas que acabaron siendo pollitos con patitas de alambre. Los dibujé y dibujé para poderlos perfeccionar y pues nada, me seguían saliendo todos parecidos pero ninguno era idéntico al otro.
Algunos me salieron más gorditos, otros más chiquitos, otros un poquito cuchos… pero al final, eran pollitos. Como no me salían ni mejor ni parecidos pues los “coloree”. En sí solo los pinté con mi plumita negra. Seguro ahorita gritan “segregadoraa!!” u algo así, pero la verdad es que pues estoy en la office, qué esperan, ¿ que consiga unos colores y los ponga cual pollitos de feria?.
Pues no, aquí solo plumas o marcadores, y para hacer pollitos aliens que brillen con el marcatextos; mejor pollitos prietitos (ahora si griten conmigo: CONAPREEED).
Acabé de colorearlos (más bien volver el gallinero más diverso), me aburrí y decidí dibujar una cerca. Primero fue una rejita cucha para “protegerlos” pero después le puse doble línea para que “no se escaparan”…
Si ya se, la cerca que dibujé está bien pinche, pero depende del ojo de quien la vea. Para mi es una bardita sencilla, para los pollitos quizá es una cerca electrificada que los rostizará y los volverá deliciosos pal borreguito (yum!)…
Por último, dibujé un borrego afuera de la cerquita. Según yo fue porque pues tenía que separarlos ya que es un borrego vs. harto pollito y que, aunque está casi comprobado que no pasaría nada, me dio miedo que el borrego los pisoteara o comiera (que quizá los pollitos podrían aliarse y combatirlo a picotazos y matarlo y obvio comérselo!)

Doodle original
Pero bueno, creo que les estoy dando una justificación a un simple doodle laboral. Lo que quería decir (ya tomando de excusa mi garabatito), es que quizá nosotros seamos los doodles de alguien más y que como tal, nos deberíamos de tomar nuestra existencia dentro de la “hoja de papel” como algo fresco, libre y sin complicaciones (cosa que creo que es por la cual garabateamos: para sentirnos sin estrés, ser espontáneos y expresar información al azar, sin pensar si se entiende, no se entiende o que dirán).
Obviamente que hay situaciones incómodas e inexplicables como “porqué no me han dibujado un pollito sexy” o “por qué no nos dibujan comida, ropita pal frio o un pastito donde habitar”. Pero les diré algo que me decía muy seguido una persona sabia: la providencia dará.
Si no lo quieren ver como “la providencia”, véanlo simplemente como el mismo ciclo de la vida. Si ya estamos aquí es porque ya brincamos el proceso de selección de “el que sobrevive es el más apto y el más fuerte” (cañón, como anda le mundo, si somos bien llevados). Si ya estamos aquí es porque quiere decir o que nos sabemos adaptar (por que llegan cosas y las adaptamos a nuestras necesidades o nosotros a ellas) o porque somos bien fuertes (dícese que aguantamos sin tener nada).
Creo que mi confianza es tal en ese principio (más en la providencia que en mi visión Darwinista), que aunque a veces tengo mis duditas sobre si harán más doodles que me satisfagan; sé de antemano que algún día dibujarán algo más, algo que me interese, que me guste, y que aunque no es exactamente lo que me imaginé; puede cubrir con la necesidad que tengo.
Obviamente no es tan evidente como lo digo, chance me dibujan un gallo y yo quería un pollito, pero todo recae en que le demos chance al gallo de ver que show hace; de antemano sabemos que es igual: un pinchi dibujito que aunque tiene plumitas de más, igual se despierta con el rayito de sol por la mañana.
Otro ejemplo del asunto de la “providencia”(*nota: esto no tiene fines religiosos, simplemente no encuentro un término que se adapte mejor), es el borrego y la cerquita. Ahí llegaron, ahí los dibujé y pues yo pollito ya sabré qué pensar de la cerca y del borrego (a que como soy, seguro no me quiero brincar la cerca por que si pertenezco a este miedo social de los pollitos pero creo que el borrego es bien cuate rifador).
Sé que el tema se presta a mucho más, pero en si yo quería concretarlo sólo a la confianza ciega de que las cosas llegan o se acomodan puesto que últimamente lo pude comprobar y que, aunque confío en que llegan más fácil las cosas materiales o con cuestión de salud; tengo unas cuantas duditas en cuanto al aspecto afectivo.
Para terminar sólo les digo que ustedes ya sabrán lo que hacen. Las cosas que llegan siempre tienen muchas caras (bueno los cubos tienen 6 jee brooma); el chiste es saber encontrar el lado que nos conviene. ¿Qué cómo estoy segura de que las cosas llegan? No lo estoy, pero confió tanto en que llegan qué pues nada, llega; solamente recuerden que de nosotros depende el que las veamos como buenas, malas, interesantes, de hueva, que nos den igual o que nos den hasta miedito.
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